Una línea.
¡Diablos! Ahora cuando me había acostumbrado a la idea de ser madre resulta que no. Dejé el test en la encimera y salí del cuarto de baño. Colin estaba dormido cuando me metí en la cama. Podía ver el sol saliendo y suspiré pensando en
los últimos días.
El segundo día fuera del cautiverio había traído un anillo de no compromiso y un posible embarazo. El tercer día, empezó tranquilo tomando el desayuno con Colin antes de
que él se fuera a la oficina.
—¿Q