Un año más tarde
Hubo momentos en mi vida cuando odie el silencio, pero
ahora mismo sentada en la mecedora y amantando a mi
hijo lo amo.
Amo escuchar la respiración de mi hijo, los sonidos que
hace... y los pasos de su padre acercándose por el pasillo.
Se detiene en la puerta y se apoya contra el marco,
sonriendo.
Recuerdo las mañanas que le entregaba el café en la
cafetería esperando una sonrisa suya y pensado si se vería
más guapo. Ahora sé que c