—Eres idiota, hijo, y no comprendo cómo es que eres
nieto mío —dijo Dean.
Era después de la noche que Sam pasó en mi casa, en mi
cama. Después de verla vestida con mi bata, después de
sentarme a su lado en el desayuno. Después de luchar
conmigo mismo para no disparar a Colin a la cabeza cuando
lo vi mirándola con cariño.
¿Qué mierda le pasaba a ese hombre para mirar a otra
mujer cuando tenía a su esposa embarazada a su lado?
Eso se hizo mucho más difíc