— Como representante o mánager de Adella, con todo este escándalo ocasionado por mostrar una relación íntima con otra persona que no era su novio, creo que en el mejor de los casos sería dar una disculpa y explicar su lado de la historia. —opinó Samantha bien profesional.
— No quiero pedir una disculpa —expresó ella indignada porque sabía que no había hecho nada malo en realidad, si se disculpaba automáticamente admitía ser culpable de infidelidad y de ser una zorra.
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