— Acuéstate en la cama —volvió a ordenar más duramente Domimic.
Vulnerable por el conocimiento evitó su mirada mientras hacía lo que se le pedía.
Dominic se sentó a su lado y ella en un impulso tomó su rostro y lo besó con una necesidad tan profunda y palpable que no percibió las verdaderas intenciones del hombre que la poseía con solo un beso.
Dominic correspondiéndola la sujetó de las muñecas y las juntó por encima de su cabeza. Con una mano la sujetaba y con la otra pasaba una suav