CAPÍTULO 13.
POV ADRIANA
El motor del auto de Estrella ronronea mientras atravesamos las calles que van desde las afueras hacia el corazón de la ciudad. Han pasado tres horas desde que salimos de la hacienda, tres horas en las que he intentado calmar los nervios que me devoran el estómago como ácido.
Voy a trabajar en el club de Damián Blackwood. El hombre del gimnasio. El hombre cuyos ojos azules no he podido sacar de mi cabeza en los dos días desde que lo conocí a medianoche entrenando como si peleara con