Capítulo ochenta y siete. Cuando el cielo se rompe.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
No sé cuánto tiempo ha pasado desde que cerré los ojos. Quizá minutos. Quizá una hora. Lo que sí sé es que un ruido sordo me arranca del casi sueño en el que estaba sumida.
Brad ya está en movimiento incluso antes de que yo entienda qué ocurre.
—¡Arriba, Amy! ¡Rápido!
Su voz, firme pero no aterrada, me atraviesa como un latigazo. Siento la urgencia en sus palabras, la misma que me hizo moverme en situaciones p