Capítulo setenta y seis. Tú eres todo mi mundo.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Creo que por fin puedo saborear la armonía en nuestras vidas, respirar un aire limpio y disfrutar de amanecer en sus brazos sin que nadie nos esté acosando con amenazas para destrozar nuestra felicidad.
Me estiro sobre mi cabeza con los brazos y mi esposo a mi lado se da la vuelta para poner una rosa entre mis pecho desnudos.
—Buenos días, querida esposa —me besa la barbilla.
—Buenos días mi amor —le devuelvo el