Capítulo setenta y cinco. Retoños de felicidad.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Los guardias se han llevado a Arthur otra vez, en esta ocasión directamente a la prisión y todavía Brad y yo estamos sentados en el banco del juzgado.
En mis muslos están los archivos con toda la información reunida por nosotros y algunos documentos que el equipo de abogados nos ha entregado.
Me sigue pareciendo mentira que esto haya acabado. No puedo creer que por fin seamos libres de él, me cuesta asimilar el