45.Ya basta de correr.
Capítulo cuarenta y cinco. Ya basta de correr.
— — — — Narra Brad Lancaster — — — —
El sol apenas ha asomado en el horizonte y ya siento el peso del día sobre mis hombros. Me incorporo lentamente en la cama, sintiendo todavía el eco de las palabras de Amy resonando en mi cabeza. Su confesión de anoche me dejó trastocado. No por lo que hizo —sino por lo que pudo haberle pasado—. Fue directo al infierno por mí… y volvió temblando.
Arthur. Ese bastardo no tiene límites. Cada vez que creo cono