Capítulo ciento veintisiete. Colores en la cuna.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Volvimos a casa esa misma tarde, escoltados, como si fuésemos personas importantes… o en peligro. Supongo que ahora éramos las dos cosas.
Brad me ayudó a bajar del auto como si mis huesos fueran de cristal. Ni siquiera protesté. Por primera vez en semanas, me dejé cuidar sin escudos, sin ironías.
—Sube despacio —me dijo—. Yo traigo tus cosas y luego empezamos con lo del cuarto.
—¿De verdad vamos a hacerlo hoy?
—H