Por la mañana y después de ducharme, escuche como tocaban a la puerta de la habitación donde me encontraba yo sola, al abrir, vi entrar a dos mujeres portando una de ellas un preciosos vestido blanco en sus manos quedando sorprendida al verlo, ya que no esperaba que Aaron lo comprara para nuestra boda, mientras la otra mujer llevaba en sus manos, un maletín que cuando lo dejo encima de la mesa que había y lo abrió pude fijarme en que se trataba de la peluquera, sorprendiéndome aún más. Me hicie