Aaron salía en ese momento del cuarto de baño, quedandome con la boca abierta mientras estaba inmovil, mirando su bello torso, como si fuera un Dios Griego, ya que era todo músculos, viendo que llevaba una toalla enrollada en su cintura mirándonos los dos fijamente a nuestros ojos. Conforme Aaron se iba acercando a donde yo estaba, mi corazón empezó a acelerarse cada vez más, pensando en que ya me era imposible huir de donde estaba, ya que estaba completamente inmovilizada sintiendo que mis pie