Casi todos los días hablaba con Aaron, me llamaba por teléfono cuando tenía un tiempo libre, aunque solo eran unos minutos, pues siempre tenía algo que hacer, pero deseando los dos en que llegara el fin de semana para volver a vernos, pero no llegó .Faltaba tan solo un dia para que yo volara con mi hijo hacia la ciudad donde estaba Aaron, pero aunque ya tenía el billete del avión y el equipaje hecho, me llamó el día anterior a mi vuelo Clay quitándome la ilusión de volver a ver a mi esposo, ya