#36: Nora
Elaine Reid está plantada al final del pasillo como si fuera la dueña del hospital, con el abrigo abierto y la cara roja de furia.
—Nora Ellis, ¿qué demonios le hiciste a mi hijo?
Sus palabras rebotan contra el linóleo y hacen que todas las cabezas del pasillo se giren. Las enfermeras se detienen a mitad de paso. Un conserje frena su carrito. Hasta el guardia de seguridad junto a los ascensores se vuelve a mirar.
Me giro lentamente, dejando que vea cada centímetro de la sangre que aún