#37: Nora
Cuando regreso a la sala, Sel está en la encimera de la cocina con mi portátil abierto. Marcus está junto a la ventana con el teléfono en la oreja.
La voz de Maya sale por el altavoz en cuanto me siento.
—Nora. Recibí las imágenes que me enviaste del libro de contabilidad. Está encriptado, pero no es imposible. Dame treinta minutos y tendré la primera capa descifrada.
—Hazlo en veinte —digo.
No discute.
—Estoy pasando los nombres por todas las bases de datos a las que tengo acceso. Si