#17: David
La puerta se cierra de golpe detrás de Nora con una contundencia que resuena en la oficina como un disparo. David se queda congelado un segundo, con los dedos aún húmedos de ella y la polla dura y dolorida contra los pantalones abiertos.
El nombre de Maya brilla en la pantalla como una burla.
Desliza el dedo para contestar, con voz neutra.
—Más te vale que sea importante.
La risa de Maya llega por el altavoz.
—Buenos días a ti también, sol. Suenas como si alguien acabara de robarte t