Mundo de ficçãoIniciar sessãoValentina
A la mañana siguiente, el apartamento es un bloque de silencio tenso. Mamá ha preparado café, pero la taza permanece llena ante mí, enfriándose. Miro la hora en el teléfono de prepago. 10:47.
En poco más de una hora, debo estar en el almacén. No tengo ni idea de lo que voy a decirle a Raúl, ni siquiera de lo que puedo ofrecerle. Pero sé que debo mostrarme fuerte. Convincente. Aunque mis







