–¿Estás diciendo que quieres que me vaya de tu casa, que me eches de tu vida cuando todavía tengo las manos manchadas con la sangre que derramaste por mí? –pregunta Valeria con los ojos abiertos por la sorpresa, sintiendo cómo el frío del hospital se le mete en los huesos mientras la distancia emocional que Adrián impone abre un abismo insalvable entre los dos en esa habitación sumida en la penumbra.
–¿Tan feliz te haría estar lejos de mí, Valeria? –pregunta Adrián mirándola fijamente, con los