Al día siguiente.
–¿Cómo te fue anoche? ¿Lograste sacarle alguna reacción o al menos avanzar un solo paso con la estrategia? –pregunta la voz impaciente de Alice al otro lado de la línea telefónica.
–Fue un absoluto y rotundo desastre –responde Valeria mientras camina a paso rápido de un lado a otro en sus aposentos privados, ajustándose el cinturón de la bata de seda negra con un movimiento cargado de frustración. – Te juro que intenté acercarme, provocarlo con todas mis armas, desafiarlo ha