Carla ladeó la cabeza con un gesto breve, casi imperceptible, como si intentara apartar de su mente lo que acababa de escuchar. Sus ojos se estrecharon, reflejando desconcierto.
—¿Qué estás diciendo? —inquirió, con escepticismo, y no pudo ocultar el interés que aquello despertaba en ella.
Sara dejó escapar un suspiro antes de cruzar los brazos sobre la mesa, apoyando el mentón en una mano.
—¿Estás segura? —preguntó en un tono más bajo, casi como si temiera que alguien pudiera escuchar desde alg