44. EXPUESTO
Desde mi posición, observé cómo las mujeres iniciaban la danza ceremonial. Sus pasos eran tan delicados que parecían flotar, y alzaban los brazos al cielo, evocando el aullido sagrado de la Luna. Era un gesto cargado de significado, una manera de honrar la herencia que nos unía como manada.
Luego los hombres se sumaron, pisando fuerte la tierra con decisión, recordando a todos que nuestras raíces siempre nos sostendrían, sin importar las amenazas que se alzaran en el horizonte.
No pude quedarme