43. ZAYDEN Y LOS PREPARATIVOS
—¿Estás seguro? ¿No cabe ninguna duda? —le pregunté a Clark, tras confirmarme su implicación en todo este asunto tan turbio.
—No hay duda —replicó, con la seriedad de quien sabe el peso de sus palabras—. Esto ya no es la rabieta de un muchacho resentido. Es un delito grave contra todas las manadas. Es un intento de golpe de estado.
Incluso con las pruebas en mis manos, me cuesta aceptar la realidad. He perseguido estas evidencias durante semanas, y ahora que las tengo, no alivian el hecho de qu