33. LA HABILIDAD DE ZAYDEN
ZAYDEN
Aun con la promesa de silencio sobre Lyra ardiendo en el aire, supe que debía aprovechar ese instante. Los ancianos estaban atentos, sus mentes más abiertas de lo habitual. Si iba a pedir algo extraordinario, debía hacerlo ahora.
Me erguí con total firmeza, y el peso de mi autoridad cayó sobre la sala como una sombra.
—Tengo una petición más —anuncié sin rodeos—. Quiero autorización para usar mi habilidad especial en Alfa Cade. Y también requiero utilizar los dones del híbrido.
El murmul