112. KILOMETROS DE DISTANCIA
Alek vio el desespero en la voz de Sofía, ella, aunque parecía que estaba mejor, aún tenia heridas y cicatrices de su infancia que no eran fáciles de borrar.
—Si te aceptan, iré a visitarte y tu tendrás que visitarme a mi, si te aceptan no podría estar más orgulloso de que entres a una universidad de elite, si te aceptan seré feliz por ti.
—Alek, ¿por qué... —Sofía lo miraba y no daba crédito a tal muestra de amor, ella tenía sus ojos rotos.
—¿Por qué no? ¿Quién dice que no mereces mi amor?