Mario me evalúa durante algunos minutos como tratando de averiguar si puede confiar en mí o si lo mejor es echarme a patadas de aquí, después de lo que me parece una eternidad, relaja un poco su expresión y decide hablar.
—De acuerdo, ¿qué más quiere saber de ella? Espero que no siga creyendo que ella y yo somos amantes, yo tengo a mi pareja a la que amo con locura, mientras Cam es como una hermana para mí —me recalca, rodándome los ojos—. Y también déjeme decirle que si le hace daño una vez más