66. Caricia al corazón
Me permito deleitarme con su varonil y perfecto cuerpo frente al mío, me falla la respiración en ocasiones, a penas estoy recomponiéndome de lo que sea que me pasó. La mirada de Stefan es tan intensa, abrazadora y vivaz.
— Ven aquí.
Se aparta de mi cuerpo y me tiende una mano para que me ponga de pie, él comienza a depositar besos en mi cuello, cierro los ojos absorbiendo todo el placer que me provoca y comienza a despertar en mi cuerpo de nuevo, sus manos se van a la cremallera lateral del ve