65. Son para mí
Me quedo sin aire por un momento y después me veo obligada separar los labios para tomar la mayor cantidad de oxígeno que me sea posible, aún con la cara ardiente me esfuerzo por negar lo que claramente es verdad.
— Eso no es verdad...
La luz de la luna es lo suficientemente intensa para lograr apreciar como se levanta una ceja de su atractivo rostro y se acerca a la barra donde estoy, con cada paso se me aceleran los latidos, se para al lado de la barra y deja ahí la botella, no voltea a verme