16. Fuertes revelaciones.
Renata
Abro mucho los ojos sintiendo rápidamente como el latido de mi corazón se dispara sin control, se me hiela la sangre y me cuesta creer lo que acabo de escuchar.
— ¿¡Qué?!.– le pregunto estupefacta, ella me mira extraño solamente.
— ¿No lo sabías de verdad? O solo finges ser idiota, lo siento, pero me cuesta creer que incluso una esposa trofeo como tú no se enterara de eso.
— Yo nunca me involucre en nada de los negocios o cosas que Armando hacía, de hecho yo siempre me la pasaba en ca