La duda estaba presente en ella. ¿Revelar la verdad o continuar sin involucrar a mas en el desastre universal de su vida? Ella no daba la respuesta que necesitaba Milán, pero también necesitaba más respuestas, más información sobre Caleb y sus negocios. Ella deseaba saber ¿Qué tanto ella estaba involucrada?
—Necesito que me escuches por un momento. —pronunció ella, rompiendo el silencio entre ellos—. Caleb aun me ama y eso lo se. ¡He sido su esposa y no puedo estar confundida! Pero necesito saber mas sobre todo a su alrededor.
Milán recibió aquella declaración como un peso que cargaba con dolor. Preguntando con el ceño fruncido se acerco a ella de manera peligrosa. —Específicamente. ¿Qué deseas saber?
Ella llevo su mano al mentón y le preguntó como si ella fuera la investigadora policial. —¿Qué tan involucrada estoy en todo esto? Caleb, ¿Ha pensado en entregarme a la justicia?
Las preguntas eran concisas, directas y con la premonición que su nombre no era solo una fachada perfecta. Mi