No era un nombre, era un titulo otorgado el que apareció en el teléfono de Jack. Él sonrió como si lo hubiese esperado durante algún tiempo, pero no era el caso. Jack sonrió por el simple hecho que seria un trabajo suave, fácil y aparentemente sin complicación.
La noche llegó en un día cargado de emociones, tristezas, preocupaciones y sentencias de muerte. Todos estaban enredados en los hilos que el destino estaba tejiendo en el pasado, un pasado tenebroso y sin un futuro prometedor.
Milán regresó a su departamento con la compañía que nunca esperó que ese día tocara su puerta, nunca esperó que esa mañana su vida comenzara a tomar un rumbo diferente. Uno en el que Rous no estaba involucrada y apostando a olvidar su pasado con Rous.
Antes de ingresar al departamento, ella… Chelsea se le quedo viendo muy de cerca e interrumpió su mano antes que abriera esa puerta. —No la abras, aún. —le murmuró con su mano sobre la de él.
Milán lo dudó por un instante. ¿Qué era lo que pretendía Chelsea e