El eco de un departamento vacío ensordeció los sentidos de Caleb, la ilusión parecía ser tirada al suelo sin valor y echada al olvido. Con las tazas aun sobre el lavatrastos, los trapos sucios regados como recuerdos al aire. Todo en ese departamento llevaba la esencia de Rous: ¡Desorden!
Imaginó que podría estar aun durmiendo como acostumbraba, Rous. Para su sorpresa no era así y la cama se encontraba revuelta como campo de batalla y las ventanas cerradas que apenas dejaban entrar los rayos de