Mundo ficciónIniciar sesiónAl recibir esa pregunta, los labios de Gilda se comprimieron; a la vez que tragaba saliva. Teo supo que había tocado un punto sensible y que posiblemente no dijera la verdad - Es mucho trabajo, pero el único que puede hacerlo es Marcos. Depende del jefe decidir si alguien más entra ahí y el segundo al mando es Marcos - sus palabras no sonaban como una total mentira. Tenían mucha lógica.







