Habían pasado dos horas desde aquel suceso. A todo eso las chicas estaban regresando de sus compras y no se habían enterado de nada hasta que llegaron al aeropuerto y les informaron que los vuelos habían sido cancelados para ese día debido a la tragedia.
Ellas cayeron en cuenta de lo terrible del caso y que sus novios viajaban allí. Sus nervios se descontrolaron y no sabían que hacer… sus piernas temblaban como si les impedían movilizarse y sus pensamientos se cerraron en rogarle a Dios que los