ALEJANDRO
Lo que mi amigo Alberto me acaba de decir me ha dejado pensativo. ¿Aún puedo recuperarla? ¿Que no se supone que fue ella la que me pidió no volver a rogar por su perdón?
Todo eso me pone muy mal. Mis sentimientos por ella aún siguen intactos como el primer día en que le declaré mi amor. Pero sé que es imposible volver a estar juntos, y no porque no lo quiera, sino que...
—Señor Alejandro, ha llegado este paquete con su nombre—. Me interrumpe la mismísima Abril.
Ella me lo entregó y de