La reunión con Francesca Leone fue en el invernadero de la Villa Borghese, a primera hora de la mañana, cuando la bruma aún se aferraba a los árboles y los primeros paseantes eran solo siluetas a lo lejos. Piotr los esperaba junto a una mujer de pelo corto y canoso, ojos avellana que no perdían detalle, vestida con una chaqueta de tweed práctico sobre unos jeans. No parecía una estrella del periodismo. Parecía una académica o una botánica, observando especímenes raros.
—Francesca, estos son And