—He querido estar así contigo infinidad de veces, fantaseando que eras mía y que podía poner el mundo a tus pies. —Dice acabando con el silencio que nos rodeaba y busco sus ojos. —Lo siento, siento mucho haberte presionado. Ahora me doy cuenta de que impuse mis sentimientos como algo que debías tomar cuando no era así. Soy un idiota, que está muy enamorado de ti y lamento mucho que tengas que pasar por esta situación. Si ese estúpido niñito de papi no se hubiera fijado en ti, en la oportunidad