Natalie retrocedió con el miedo y el pánico bailando en sus ojos y su cuerpo vibró ante el terror, aún estaba mareada, sentía su cabeza doler como si le hubieran dado con un martillo, aun así ingresó nuevamente en la cabaña, escuchando el llamado de Malakai tras de ella y sus pasos mientras fuera un conjunto de aullidos y quejidos por poco y la aturdía, era la manada al completo que al fin había llegado y demostraba no solo su preocupación por Magnus, sino por lo que sucedía con su luna, ¿acaso