El frío se apoderó de Natalie con la misma intensidad que una tormenta de nieve en pleno invierno. Su vientre se tensó, convirtiéndose en un bulto duro y firme, como si su hijo estuviera reaccionando al peligro que se acercaba. Natalie sintió una conexión visceral con su hijo, como si pudiera sentir su anatomía a través de la piel, y supo que él estaba percibiendo la amenaza que ella veía. En el breve instante que Nelson tardó en saludarla, Natalie procesó todo lo que estaba sucediendo y se pre