El médico regresó al rancho, esta vez acompañado de su equipo médico por pedido de Magnus, sus movimientos precisos pero llenos de una calma reconfortante, al acercarse a Natalie, le dirigió una sonrisa cálida, casi paternal, que aliviaba parte de la tensión acumulada en su pecho.
—Vamos a realizar unos exámenes para confirmar tu embarazo —le dijo, con un tono sereno que parecía buscar tranquilizarla.
Natalie asintió, aunque no pudo evitar que sus manos temblaran ligeramente mientras el médico