—¿En qué tanto piensas, amor? Has estado muy callado —dijo Ana María.
—En nada, es sólo que... Es increíble que haya personas capaces de abandonar a estos cachorritos tan bonitos.
Todos los sábados, Mad acompañaba a su novia a hacer sus obras de caridad. Era algo que los apasionaba y unía como pareja. En esta ocasión visitaban un refugio de animales rescatados de las calles.
—Eso es porque no han dejado entrar a Dios a sus corazones. Si lo hicieran, sus vidas serían más felices y las de quiene