—Así que comprarás Xiamsung. Es increíble.
Durante el desayuno, Unavi se enteraba de los últimos acontecimientos en la vida de Alfonso.
—No lo es tanto, amor. Cayeron en desgracia y el negocio se fue a pique. Por intentar tomar ventaja, acabaron cavando su propia tumba. Su precio es un regalo, casi me da pena por ellos —dijo Alfonso con una gran sonrisa.
—¿Y qué has sabido de Bill?
—Anda escondido como la rata cobarde que es. Va a tener que hacerse cirugía y cambiarse el nombre para conseguir q