—Tengo algo para ti —anunció Angelo del otro lado del teléfono.
Vincenzo dejó de lado sus documentos y centro toda su atención en él.
—¿De qué se trata?
—Como sospechábamos, los rumores acerca de Cosimo no eran simples especulaciones. Hemos localizado a otra mujer, Priscilla. Ella tuvo la mala suerte de cruzarse con él hace unos tres años. Intentó presentar una denuncia por abuso sexual en su contra. Sin embargo, la policía se comportó de manera agresiva, presionándola hasta lograr que retirara