Saya salió del salón privado con una mirada de terror pintada en el rostro. Caminó a paso rápido, casi corriendo, esquivando a los invitados que ya comenzaban a ocupar sus lugares en el gran salón.
Debía encontrar a Damián.
Su hijo se descontrolaría al ver a Aynara. Y más ahora que sabía que estaba embarazada. Y para colmo, era la reina Luna.
—¡Damián! —susurraba entre dientes, buscando entre la multitud—. ¿Dónde está?
Se movía entre la gente, tratando de llegar hasta él, pero la marea de invit