Capítulo 17 También puede.
La habitación de Damián estaba preparada. Velas negras rodeaban la cama, sus llamas proyectando sombras danzantes en las paredes. La bruja oscura había regresado, trayendo consigo ese olor fétido a animales podridos que hacía arrugar la nariz a todos los presentes.
Saya observaba desde una esquina, los brazos cruzados, el rostro tenso. Selene estaba a su lado, pálida, con los ojos fijos en el cuerpo inerte de su prometido.
—¿Está segura de que funcionará? —preguntó Saya.
La bruja la miró con des