Cap. 12 ¿Debería?
La habitación era cavernosa, iluminada solo por una luz fría que emanaba de las paredes de hielo. Aynara caminaba detrás de Tarian, sus pasos resonando en el silencio absoluto. El aire era gélido, pero ella apenas lo notaba. Su corazón latía con fuerza, y en su vientre, el pequeño ser que ahora llevaba parecía agitarse, como si supiera que se acercaban a algo importante.
Tarian se detuvo ante una puerta de piedra negra.
—Él está ahí —dijo, sin volverse—. No sé cómo reaccionará. Han pasado dos a