Capítulo 11 Mi hermano.
Elena, sentada en un rincón, contuvo la respiración. La elección, una vez más, se desvanecía frente a ellas. Solo quedaba adaptarse. O ser devorada.
La habitación pareció perder todo el aire.
Tarian no había terminado. Su siguiente frase fue una bomba de precisión absoluta.
—Mi hermano —dijo, su voz bajando a un tono aún más grave, más íntimo y terrible— es Bóreas. El Rey Lycan.
Elena dejó escapar un jadeo ahogado.
—En este momento —continuó Tarian, sin apartar los ojos dorados de Aynara—, está