Desperté antes de que la luz hubiera decidido del todo qué iba a ser, que era como despertaba siempre. Durante los primeros tres segundos corrí la evaluación automática que había estado haciendo cada mañana durante quince años: amenazas, prioridades y la secuencia de cosas que necesitaban ocurrir antes de que el día estuviera propiamente operativo. Luego fui consciente del calor a mi lado y el peso de un tipo diferente de conciencia se posó sobre la automática y la reemplazó en silencio. Por pr