AREN
–¿Quien eres tu?–Indaga con sus ojos verdes profundos cargados de incertidumbre. Aparta su mano de la mía y ese simple gesto me duele en lo más profundo.
–Mi reina... Yo soy tu esposo. El rey y tu eres la reina de este castillo y todo el reino.–Intento acariciar su rostro y ella esquiva mí tacto. De subito lanza un gemido de dolor y se lleva las manos a su cabeza para retorcerse mientras solloza–Me duele mucho la cabeza ¡¿Por qué no puedo recordar nada?!
Me levanto asustado y la acuno e