AREN
Observo la escena frente a mí y me hierve la sangre, es el mismo escenario de todos los días, desde hace un mes ¡¿por que acepte está absurda solicitud de mí reina?! El esclavo, desayuna, almuerza y cena con nosotros debido a que morgana se niega a acompañarme, si el niño no está presente. Lo atiende cariñosamente como si fuera lo único que existiera en su mundo, ella ni siquiera se digna a lanzarme una mirada o una media sonrisa. Hasta que un día exploto y me levanto de mí silla furioso.